Hace como siete u ocho años, cuando el pequeño José Manuel Mijares Hogaza —hijo de la cantante Lucero— jugaba en el kínder con dos de sus amigos, poca atención le prestaba a la maestra, quien sólo veía a los niños correr de un lado a otro del salón. Los chicos ya estaban ansiosos de que terminara la clase para poder irse a casa. Sin embargo, todavía faltaba algo de tiempo para que sonora la chicharra que marcaba el final de la jornada escolar. Conforme pasaban los minutos, los tres niños se tornaban más y más inquietos en espera de la hora de la salida.
—Oiga miss, ¿ya va a venir mi mamá? —le preguntó José Manuel a su maestra.
—Yo también quiero que ya vengan por mí —secundó otro niño.
—Sí, ya nos queremos ir a la casa, miss —dijo el tercero de ellos.
—Muchachos, esperen un poco. Ya casi es hora de la salida y vendrán sus mamis por ustedes —los intentaba calmar la profesora.
—Yo no quiero esperar más aquí en el salón, yo quiero que ya venga mi mamá por mi. Háblele por teléfono, miss, para que ya venga —insistía uno de los niños.
Sin poder convencer a los niños de regresar a sus lugares, la maestra decidió una nueva estrategia. Fue hasta donde estaba su bolso, sacó su teléfono celular he hizo una serie de marcaciones falsas, supuestamente a la casa de cada uno de los pequeños: “¿Señora…? Disculpe que la moleste, pero su hijo ya quiere que venga por él… ¡Ah, no puede venir porque le está haciendo de comer…! ¿Y le prepara lo que más le gusta…? ¡Mmm… Qué rico…! Bueno, yo le digo que más tarde usted pasará por él…”.
Cuando terminó la simulación, a cada uno de los niños les repitió lo que ellos ya habían escuchado cuando ella hablaba por teléfono con sus madres. De inmediato, los dos amigos del hijo de Lucero cambiaron su semblante y se mostraron contentos. Una rica comida preparada por su mamá les esperaba al llegar a casa. Sólo el pequeño José Manuel mostraba un rostro de incredulidad y sorpresa…
—Oiga, miss —le dijo el niño a la maestra en voz baja—, usted nos está engañando, ¿verdad…? Usted no habló por teléfono con mi mamá.
—José Manuel, claro que acabo de hablar con tu mami, y me dijo que en este momento no puede venir porque está terminando de hacer la comida. Me dijo que te está haciendo la sopita que tanto te gusta…
—Miss, entonces creo que usted se equivocó de teléfono o de mamá, porque la mía no sabe hacer sopita… Ella es artista y nunca hace de comer…
* * *
Cuando Lucero cuenta la anécdota de su hijo José Manuel en el kínder, reconoce que si hay algo que nunca le ha llamado la atención en la vida, es la cocina. En su casa todos tienen bien clara esa situación, de ahí que lo más elaborado que pueda prepararles sea un plato de cereal. “Pero eso sí, el más exquisito plato de cereal que hayan probado”, dice la intérprete, al momento de soltar una sonrisa que hace que se le formen dos coquetos hoyuelos en los cachetes.
“Para quienes dicen que yo quiero ser perfecta, les tengo una noticia: No sé hacer de comer... Ni a mis hijos les preparo nada. Y no sé si eso me haga una mala mujer o una mamá terrible, pero no me gusta la cocina —hace una pausa y continúa—. No vayan a salir ahora con que me doy mis aires de diva ni mucho menos, porque aunque no fuera cantante o actriz, tampoco me metería a la cocina a hacer de comer. Tengo amigas que no son artistas, y tampoco hacen de comer”.
Acostumbrada a ser un blanco permanente de críticas y ataques verbales en medios de comunicación y redes sociales, Lucero es muy cauta ya al hablar de su vida personal, sobretodo cuando se trata de sus hijos José Manuel y Lucerito, quienes tienen ya 13 y 10 años, respectivamente.
“Mis hijos son el motor de mi vida, por ellos sigo trabajando y aceptando nuevos retos”, nos dice en entrevista exclusiva con Domingo la artista, quien desde los diez años comenzó su carrera de actriz y comediante en los programas de Televisa Alegrías de mediodía y Chiquilladas.
Cuenta Lucero que aunque su hijo no piensa en dedicarse al ambiente artístico, “o al menos no me lo ha hecho saber”, toca muy bien la batería, se defiende con el bajo, quiere mejorar en el piano y tiene un oído muy desarrollado para escuchar música e irla desmenuzando. “La música sólo es un hobbie y entre sus grupos favoritos están Muse y Radiohead, pero también me sorprenden sus gustos por cantantes y bandas alternativas muy interesantes. Yo soy más tradicional, me voy más con los clásicos del rock y el pop, pero él siempre me está presentando cosas nuevas, y algunas de estas propuestas están padres, pero hay otras a las que ni les entiendo muy bien”, presume con orgullo Lucero.
"De acuerdo a mi experiencia, cuando alguien quiere ser artista, aunque no te lo diga abiertamente, ya desde muy niño se va perfilando, y en el caso de mis hijos no lo veo así, no les veo trazas de estar en un escenario”
Dice también que, desde muy pequeño, a José Manuel le gustaban muchísimoLos Beatles y se sabía la mayoría de sus canciones; “oye música muy elaborada y, en ocasiones, hasta me convence para que yo también las compre y las baje a mi iPod”. Por su parte, revela que Lucerito, su hija, también está muy clavada en la música pop, “pero ella es buena para aprenderse todas las canciones comerciales que están de moda, desde los éxitos de los One Direction, hasta las de Justin Bieber, Shakira y Selena Gomez. Bueno, y también le gustan las canciones que yo canto y las que canta su papá... A mi hijo también le gusta como cantamos, pero creo que él nunca las bajaría a su iPod”.
En lo personal, dice que no le gustaría que ninguno de los dos siguiera sus pasos porque se trata de una carrera con muchos sacrificios en donde, además del talento, el factor suerte también interviene. “Tampoco estoy obsesionada con que se dediquen a otra cosa, son ellos quienes así lo han manifestado. Además, están chicos y es normal que cambien de opinión, y si en algún momento de su vida me dicen que ésto les gusta, pues voy a ver la manera de apoyarlos. De acuerdo a mi experiencia, cuando alguien quiere ser artista, aunque no lo diga abiertamente, ya desde muy niño se va perfilando, y en el caso de mis hijos no lo veo así, no les veo trazas de estar en un escenario”.
Lucero también dice que se considera una mamá moderna y abierta que está en permanente comunicación con sus hijos, pero que tampoco llega al grado de ser “una mamá liberal que le permite a sus hijos decir groserías en la casa o ver películas que no sean aptas para su edad. Y en ese sentido, una de las cosas que me hacen sentir bien es que ninguno de los dos tiene todavía un teléfono celular, y no porque yo no se los quiera dar o se los prohíba, sino porque ellos nunca me lo han pedido. No lo han necesitado. Eso es padre porque quiere decir que están entretenidos con otras cosas”.
Asegura también que en su casa “cero extravagancias o cosas raras, vivimos como cualquier hijo de vecino. Somos una familia normal, los regaño cuando se portan mal, salimos al cine o si nos quedamos en casa a ver una película o un partido de futbol pedimos pizza. José Manuel le va al Barsa, aunque de equipos mexicanos no estoy muy segura. También es fanático del futbol americano, le va a los Vikingos. A Lucerito también le gustan mucho los deportes y le va al Barsa, pero más le gusta estar bailando y cantando por la casa todo el día”.
Lucero confiesa que, al igual que su hija, ella también disfruta mucho de estar cantando por toda la casa. “Sabes que allá en Colombia, a las canciones populares que te pasas cantando en la casa se les llama Canciones para planchar —dice Lucero—. Es la música que la gente pone en el radio o en la grabadora para hacer su quehacer, su comida, su tarea. Es muy padre para un artista saber que las personas te abren las puertas de su casa de esa forma, porque te vuelves parte de la banda sonora de su vida”.
—¿Y a tí, cuáles son las canciones que te gustan para planchar?
—¡Híjole...! Podría pasar días cantando las canciones de Ana Gabriel... Y también las de Juan Luis Guerra... Y las de Celia Cruz...
17 años consecutivos fue la cantante Lucero la imagen del Teletón
LA INVITARON AL TELETÓN, PERO DIJO: NO, GRACIAS
Hasta pocas horas antes del inicio de la edición 18 del Teletón, realizado este fin de semana, los altos ejecutivos de Televisa tenían un plan alterno al que vimos en pantalla para el desarrollo de la jornada altruista; un plan en el que estaba considerada la participación de Lucero —quien desde 1997 es la persona más identificada con la causa que recauda fondos para ayudar a los niños con discapacidad—, pero que, desde julio pasado, dejó de formar parte de sus filas, luego de 33 años, para integrarse a la cadena Telemundo, en donde le ofrecieron la conducción del programa Yo soy el artista.
Semanas atrás, Fernando Landeros, presidente de la Fundación Teletón y amigo de muchos años de Lucero y su familia, le había llamado a la actriz para estudiar la posibilidad de que regresara a conducir el Teletón de este año o que, cuando menos, realizara una participación especial, pues de acuerdo con algunos sondeos de opinión, mucha gente la seguía considerando el corazón de la campaña, además de que entre las figuras de la televisora que podrían remplazarla, no había alguna que pudiera llenar a la perfección el hueco que dejaba.
Dolida todavía por la forma en que había salido de la empresa propiedad de la familia Azcárraga, pero comprometida con la causa social, le dijo a Landeros que lo iba a pensar, que hablaría con los directivos de Telemundo y que haría declaraciones a los medios en el sentido de que, si bien ya no formaba parte del Teletón, realizaría su donativo como una ciudadana más. Quedaba entonces en el aire su participación en el Teletón 2014.
En un principio, los productores del programa de televisión no se mostraban preocupados por el eventual regreso (o no) de la conductora y preparaban a todo el ejército de comediantes y cantantes de la cadena para hacer un espectáculo muy ágil, divertido y entretenido a lo largo de la jornada. Lo anterior, junto con las tristes y desgarradoras historias de vida de los niños con discapacidad, marcaban el camino a seguir. La fórmula: “Canto, Lágrimas y Risas” no podía fallar. También apostaban a que el público se olvidaría rápidamente de Lucero como imagen de la campaña. También a que el escándalo en el que se había visto envuelta meses atrás, cuando aparecieron fotografías de ella durante una cacería de animales, haría el resto del trabajo... Pero 17 años en el inconsciente colectivo no son poca cosa.
Además, luego de que la ONU, a través de su Comité sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, hiciera pública una declaración para invitar al gobierno de México a no realizar ningún donativo económico o en especie al Teletón (“porque los fondos públicos destinados a la rehabilitación de personas con discapacidad no pueden ser objeto de administración por parte de un ente privado como la Fundación Teletón”). Los focos rojos comenzaron a encenderse en Televisa. Para colmo, cuando la Primera Dama del país, Angélica Rivera, hizo público su patrimonio y las remuneraciones que recibió de Televisa, empresa para la que trabajó como actriz durante más de 25 años, se alimentó en redes sociales una campaña anti-Teletón que pedía a los usuarios de la red no donar dinero, pues si la cadena de televisión tenía tantos recursos como para pagarle esos montos a sus estrellas, también podía financiar sin ayuda los 21 Centros de Rehabilitación en todo el país. Ahora sí, las alarmas ya sonaban con fuerza. ¿Sería suficiente la fórmula “Canto, Lágrimas y Risas” para llegar a la meta? Por si las dudas, había que poner en marcha el Plan B.

SU NUEVO ÁLBUM
A manera de homenaje a Ana Gabriel, Lucero acaba de lanzar al mercado el álbum CD/DVD “Aquí estoy”, con una selección de éxitos de la sinaloense en versiones pop y rancheras que han acompañado a mucha gente a lo largo de su vida. De acuerdo con la propia Lucero, para Ana Gabriel fue toda una sorpresa el saber que su colega le rinde tributo en este disco, por lo que no sería extraño que en 2015 realicen una gira juntas. Por lo pronto, Lucero dedicó y firmó 5 discos para obsequiar a los lectores de “Domingo”. Si quieres uno, escribe a:domingoeluniversal@gmail.com
A unos día de que se realizara el evento, y con el aval de los directivos de Televisa, Landeros volvió a hablar con Lucero y le envió un correo electrónico invitándola formalmente a conducir el Teletón. Al mismo tiempo, los productores del programa le solicitaron a su equipo de escritores realizar guiones considerando a Lucero en la conducción. También se hizo una escaleta del maratón televisivo teniéndola en cuenta a ella. Todo estaba listo para que, una y otra vez, Lucero cantara, acompañada de Eugenio Derbez, Galilea Montijo y Marco Antonio Regil, el emblemático y pegajoso jingle de la campaña: “Nueve, nueve, nueve, nueve...”.
Sin embargo, para sorpresa de Landeros y la gente de Televisa, Lucero rechazó participar en el Teletón, argumentando que la invitación que le hacían había llegado muy tarde, que su contrato con Telemundo terminaba una semana después de realizado el Teletón y que, coincidentemente, la final del programaYo soy el artista era el mismo fin de semana que la colecta por televisión. Imposible que Lucero fuera la conductora del Teletón...
Nota: Esta recreación de hechos fue realizada en base a reporteo y testimonios de empleados y personas allegadas a Lucero, Televisa y Fundación Teletón, quienes solicitaron no citar sus nombres.
Fuente: El Universal